“Intensidad, brillantez, exquisita afinación y delicada expresión romántica”

(Jorge de Persia, La Vanguardia)

 

“Virtuosismo y perfecto equilibrio al servicio de una sincera expresividad y un lirismo interior que recrea con maestría y belleza sonora”

(Javier Pérez Senz, El País)

 

Y sobre sus Suites de Bach:

“Interpretadas sin más trascendentalismos que el musical, en comunión directa con la divinidad. Versiones personales, ni románticas, ni grandilocuentes, ni historicistas, buscando y consiguiendo la belleza y la fluidez del discurso, sin sujetarse a un pensamiento único ni a un guión previo”

(Última Hora, Baleares).